Literatura realista española – La Gaviota
La
primera mujer en escribir una novela realista fue Cecilia Böhl de Faber bajo el pseudónimo de Fernán Caballero. Es en 1849 cuando comienzan a aparecer en el
folletín los primeros capítulos de La
Gaviota. La novela se sitúa en 1836 y el argumento gira en torno a María
Santoló, una mujer con una voz embriagadora y conocida como "la gaviota" por la facilidad con la que
imita el canto de estas. La joven se casa con un médico alemán con el que lleva
una vida tranquila hasta que llegan a Villamar unos aristócratas que convencen
al matrimonio de que deben instalarse en Sevilla para que ambos tengan mayor
éxito; él como médico y ella con su voz.
En efecto, María triunfa como cantante y
es entonces cuando conoce a Pepe Vera, un torero que cambiará su vida para siempre.
La felicidad no dura mucho ya que el marido se marcha a América cuando descubre
el adulterio y, más tarde, Pepe Vera pierde la vida toreando. Así, la
protagonista cae en un estado de locura transitoria y, cuando se recupera, se
da cuenta de que ha perdido la voz. La novela termina cuando María vuelve a
Villamar y se casa con un rudo barbero. En definitiva, las oportunidades de ser
feliz de la protagonista se van viendo truncadas como consecuencia de su
infidelidad.
La novela está muy conseguida en lo que a
estructura se refiere ya que se divide en dos partes; en la primera parte se
narra la vida ordenada en Villarmar y en la segunda la vida de pecado (un
capítulo transcurre en Sevilla y el resto en Madrid donde se produce la
infidelidad) que termina derrumbándose en el epílogo. Cabe destacar también que
la autora introduce dentro de sus narraciones cuentos de carácter folclórico
donde se describe el premio o el castigo de una acción –capítulos 7 y 9–
separados del desarrollo de la trama.
Por último, es significativo el hecho de
que la autora renegase de las novelas modernas por tratarse de folletines
inmorales y de temática escabrosa. Así, Fernán Caballero propone un nuevo
modelo de literatura, pero, el hecho de que rechace el tema del adultero no
implica que deje de valerse de él en novelas como La Gaviota. En efecto, la escritora sabía que el tema del adulterio
hacía más dramática e interesante la obra lo que implicaba un mayor número de
ventas.
Fuentes:
SÁNCHEZ JIMÉNEZ, Antonio,
«Adulterio y folletín en “La Gaviota”, de Fernán Caballero: análisis de una
contradicción en el contexto de su campo literario», Universidad de Navarra,
pp. 168-182, 2008; dadun.unav.edu/handle/10171/6944

Comentarios
Publicar un comentario